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martes, 28 de diciembre de 2010

EROS y THANATOS

Fue el famoso psicoanalista Sigmund Freud quien utilizó los nombres de Eros y Thanatos para referirse a dos instintos básicos que actúan en el hombre, y en realidad -según planteó- en toda forma de vida. Estos son los instintos de vida y muerte, que Freud llamó Eros y Thanatos, respectivamente, utilizando el nombre de dos dioses de la mitología griega.
Eros -el instinto de vida- es un instinto cuya característica es la tendencia a la conservación de la vida, a la unión y a la integridad, a mantener unido todo lo animado. Un instinto que tiende a la unión, a la vida, que posibilita el sexo como placentero y como generador de nueva vida.

Thanatos, por el contrario, es el instinto de la muerte. Designa las pulsiones de muerte que tienden hacia la autodestrucción con el fin de hacer que el organismo vuelva a un estado inanimado, a la desintegración, hacia la muerte en una palabra.

Ambos instintos son parte de todos los seres vivos, y comienzan a operar o están presentes desde que cada individuo nace. Entre ellos hay una permanente lucha que crea tensión, tanto en el individuo en particular, como posiblemente también en la sociedad humana.

Como decíamos, los nombres que tomó Freud para ambos instintos se basan en la mitología griega. Eros era el dios del Amor. Aunque en la mitología griega Eros no tiene un significado tan unívoco, es en todo caso un dios que, además de ser el dios del amor y la pasión, constituye una fuerza cósmica que -según la leyenda- quizás presidió la constitución misma del cosmos. En esta concepción, Eros era también el dios que unía a los dioses con los hombres y que mantenía todo unido como un continuo (el amor une). Ambos conceptos en todo caso, sea el de Freud o el estrictamente mitológico, designan algo mucho más amplio que el restrictivo concepto que hoy le damos a eros a través de la palabra erótico, la cual está solamente asociada al sexo.

Thanatos era para los griegos el dios de la muerte. Llama la atención que Thanatos era hermano gemelo de Hipnos, el dios del sueño; y esto es curioso porque hay una analogía, un simbolismo muy estrecho entre la muerte y el dormir. El instinto de muerte tiene como objetivo hacer retornar la vida orgánica al estado inanimado, y entre sus diversas manifestaciones están la agresividad y la violencia.

En toda vida personal (y también en la vida colectiva), puede observarse la presencia de estos instintos. Todos aquellos sentimientos 'bajos', como los malos deseos, envidia, crueldad, odio, descalificación, morbosidad, etc., nos muestran que en la persona está actuando Thanatos. Por el contrario, en aquellas actividades humanas elevadas, como el verdadero amor, la caridad, la tolerancia, la solidaridad, el querer crecer y desarrollarse, desear hijos, educarlos, etc., está presente Eros. Eros construye y une; Thanatos destruye y desune.

En la vida personal hay ciclos y etapas. En algunos ciclos es Eros -el instinto del amor- quien se hace más fuerte; pero también hay etapas en que el instinto de muerte se fortalece, como en una depresión, un odio intenso, o en los deseos de suicidio. También en la sociedad observamos estos ciclos. Una guerra, un genocidio, una persecución étnica o religiosa, son todas ellas una clara manifestación de la presencia de Thanatos. Lo importante con estos instintos es descubrirlos en la propia vida, ver en qué momento actúan, y favorecer siempre a Eros antes que a Thanatos.

sábado, 11 de julio de 2009

INAUGURACION CENTRO ATENCION PSICOSOCIAL


El CAPSI -Centro de Atención Psicosocial- que acaba de inaugura la carrera de Psicología de la UNAP es un Centro de atención psicológica y social, en el cual los futuros psicólogos clínicos que estudian en nuestra Universidad las Carrera de Psicología así como Trabajo Social, podrán poner en práctica los diversos conocimientos adquiridos a través de su formación, principalmente en competencias relativas al diagnostico, evaluación y tratamiento de pacientes; será pues un centro de prácticas y a la vez un centro de apoyo en diagnóstico y en intervenciones hacia la comunidad.

Implementar el Centro de Atención Psicosocial no fue tarea fácil. Desde hace unos dos años, cuando se aprobó la construcción del nuevo edificio para Educación, fuimos los primeros que solicitamos estas dependencias, y debimos luchar todo este tiempo para materializar este sueño. Ahora, esas dependencias, remodeladas y funcionales, son nuestras.

El CAPSI abre para nuestra carrera y el Dpto. de CCSS una enorme gama de posibilidades. Entre éstas, podemos citar la extensión y vinculación con el medio, a través de asistencia y prestación de ayuda a las más diversas entidades, sean colegios, organizaciones comunitarias, hogares de menores, hogares de ancianos, etc., a través de la atención individual, grupal e institucional y del desarrollo de intervenciones comunitarias, escuelas de verano, difusión, etc. Además, esperamos constituirnos en un apoyo efectivo para el Servicio Médico de la Universidad, que tiene una demanda enorme de atenciones psicológicas, e incluso para funcionarios.

Secundariamente, el CAPSI será una instancia reforzadora de la función docente que brinda la Carrera de Psicología a sus alumnos. Esta instancia servirá de apoyo al área de investigación, promoviendo el desarrollo de tesis de pre-grado y proyectos de investigación dirigidos por académicos de la Carrera de Psicología y del Dpto., surgidos como propuestas al interior de la Universidad.

El CAPSI cuenta con 8 box de atención, sala de espera, Cámara de Gesell con espejo de visión unidireccional y su respectiva sala auditorio. Además de esto, la carrera de psicología consiguió dos salas de clases que hoy administramos –salas C1 y C2-, de modo que hemos ido creciendo en forma orgánica y sólida.