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martes, 28 de diciembre de 2010

ESTUDIAR PSICOLOGIA

Una vez conocidos los puntajes de la PSU, se pone en marcha el proceso de selección e inscripción de una carrera universitaria. Son miles los estudiantes, o egresados de años anteriores, que durante estos días viven con intensidad este proceso.

Dentro del amplio espectro de estudios que hoy en día se ofrecen a ellos, sigue figurando la carrera de psicología como una prioridad, con alta demanda y con una enorme cantidad de interesados. Muchas pueden ser las razones para estudiar psicología, entre las cuales se cuentan entender mejor al ser humano (y a sí mismo), el interés por ayudar a otros, conocer mejor los mecanismos de la mente, etc.

Lo cierto es que el campo de la psicología es muy amplio, y parece que la necesidad de psicólogos sigue en aumento. La psicología ha salido definitivamente del área clínica, y prácticamente ha ingresado a todos los campos del quehacer humano, incluso en la vida cotidiana. Es así como además de la psicología clínica, que es el tratamiento de pacientes con problemas emocionales -y lo que todo el mundo conoce de la psicología-, su campo cubre ahora muchas más áreas.

Entre los campos que abarca actualmente la psicología se cuentan: la educación, donde el psicólogo diagnostica a los niños con problemas escolares y propone el tratamiento respectivo. Los sistemas carcelarios, en donde el psicólogo evalúa a los reclusos, determina su grado de peligrosidad, y propone alternativas de rehabilitación. Las empresas, en donde los psicólogos se dedican a una serie de procesos, entre ellos la selección del personal que ingresa, los estudios de clima laboral, planes de incentivos, etc.

El deporte incluso es otra área donde los psicólogos están haciendo aportes interesantes, pues el rendimiento físico no depende solamente de las condiciones físicas, sino en gran medida de variables psicológicas, como la confianza en sí mismo, la autoestima, y una mentalidad positiva. La publicidad, el marketing, y las investigaciones de mercado, constituyen también otras áreas donde encontramos psicólogos. La docencia y la investigación, constituyen también campos.

Todo esto nos muestra la importancia de la psicología y su vasto campo de acción. Quizás en parte porque vivimos en un mundo muy agitado que requiere el concurso de estos especialistas para lograr que las personas se ajusten mejor, pero en parte también porque la psicología entrega una serie de herramientas necesarias para el desarrollo del ser humano.

Por esta razón es también que mucha gente, que pueden ser consideradas dentro de la normalidad, concurre a un psicólogo, pues quieren desarrollar algún aspecto de sí mismos que todavía está en germen. En una oportunidad me visitó el gerente de una conocida empresa, que solamente fue al psicólogo a prepararse para poder hacer el discurso de fin de año en su empresa, lo que nunca antes había hecho, y le generaba bastante temor.

En realidad, además del aspecto de ayuda que tiene la psicología, el tema del desarrollo humano y personal es también algo muy atractivo. Podemos decir que la psicología ha madurado. Que ya están atrás los tiempos en que solamente el psicólogo servía para ayudar a las personas con problemas emocionales, pues hoy en día, además de ofrecer terapias, sirve para la prevención, la orientación, y el desarrollo humano.

Frente a todo esto, no es de extrañarse por lo tanto el interés que despierta la psicología. El "miedo al psicólogo" se ha perdido, los psicólogos están en todas partes, y quienes tienen una verdadera vocación de ser psicólogos, obtendrán grandes realizaciones a través del ejercicio de esta profesión.

lunes, 17 de diciembre de 2007

ORIENTACION VOCACIONAL: cómo elegir la carrera

Se acerca fin de año, y para un contingente importante de jóvenes es el momento de dejar la enseñanza media y continuar estudios superiores. Hay una serie de factores que los jóvenes deben considerar para tomar esta importante decisión: los intereses, las aptitudes, su nivel de motivación, su perfil de personalidad, y sus hábitos y técnicas de estudio.
Los intereses son múltiples. Se definen como las actividades que atraen la atención, lo que al joven le gusta realizar, y normalmente es el primer elemento que se debe considerar en la elección de la carrera. Hay muchos tipos de intereses, pero se pueden agrupar en áreas. Por ejemplo el interés por lo personal y social, que se relaciona con carreras humanistas. El interés por la naturaleza y la vida al aire libre, relacionado con carreras como biología marina, agronomía, acuicultura, etc. Otra área de intereses es la mecánica y afines, que incluye desde la mecánica de autos hasta la ingeniería mecánica. Muchos jóvenes manifiestan también interés por el área de los negocios y la economía, con carreras como ingeniería comercial, auditoría, administración de empresas, etc. El área artística atrae también fuertemente a algunos estudiantes. Por último, el área científica y tecnológica, relacionada con carreras del área médica, así como las ingenierías, es otro tipo de interés.
Una vez que se tienen claros los intereses hay que ver si éstos concuerdan o no con las aptitudes, habilidades o capacidades del alumno. En este sentido se puede aplicar la teoría de las inteligencias múltiples, que nos muestra varios tipos de inteligencias o aptitudes: inteligencia general, inteligencia numérica, inteligencia verbal, inteligencia mecánica, inteligencia espacial, inteligencia social e inteligencia emocional. Cuando hay concordancia entre los intereses y las aptitudes, la vocación aflora con facilidad; pero muchas veces no hay concordancia.
El tercer factor clave en la orientación vocacional es la motivación, que puede definirse como la capacidad de despertar la fuerza interior que nos permite alcanzar los logros esperados. Con un bajo nivel de motivación es muy difícil cursar estudios superiores. Hay distintas motivaciones por las cuales una persona puede estudiar: unos por amor al dinero, otros por ser su área de interés, otras por estatus, y otros porque les atraen los desafíos. Sea cual sea la motivación, lo importante es que tenga la fuerza suficiente para permitir un estudio que implicará al menos un par de años.
El cuarto factor que debe tomarse en consideración es la personalidad, que puede ser entendida como la forma sistemática y consistente de reaccionar frente a las situaciones de la vida. En términos simples, es "la forma de ser". Algunos rasgos de la personalidad son muy importantes, como la perseverancia, la capacidad de tolerar frustraciones, la responsabilidad, etc. En caso de que el joven desee estudiar fuera de la ciudad, es también imprescindible un nivel de autonomía suficiente. Por último, y quizás menos importante porque se pueden adquirir con mayor facilidad, son los hábitos y técnicas de estudio. Sin embargo si el alumno no se preocupa de este aspecto, puede llegar al fracaso.
Además de considerar los aspectos señalados, es también de gran importancia que el joven se informe lo más detalladamente posible de las carreras que ofertan los centros de educación superior, para lo cual puede recurrir a toda la folletería existente, a las propias universidades, o a internet. HBC